El impuesto sobre sucesiones y donaciones creo que es de los impuestos más injustos (sino el más) de los existentes en nuestro sistema fiscal. Para empezar porque se trata de un repago. Ya sea dinero o bienes lo que se hereda o lo que se dona (dependiendo si es una sucesión o una donación) se está pagando por algo por lo que ya se pagaron impuestos en su día. Bien en la declaración de la renta si se trata de dinero, bien el IVA o el Impuesto sobre Transmisiones en el caso de una vivienda... Y para terminar porque se coacciona la libertad del individuo, que ve como no puede darle una casa por ejemplo a su hijo, ganada y pagada con su dinero, sin tener que pagar una cantidad importante. La escala de gravamen para todo el Estado (luego cada Comunidad Autónoma aplica diferentes reducciones, aquí cada uno hace lo que le da la gana) es la siguiente: